9 ago 2015
Cervezas españolas: Amstel Radler
Amstel Radler refresca el doble que cualquier clara con
limón, porque a la cerveza Amstel 100% malta se le añade zumo de limón natural.
¿Cómo surgió?
Las mejores ideas surgen por casualidad, y parece que el
germen de Amstel Radler nació un día soleado en que el bar de Franz Xaver
Kugler estaba repleto de ciclistas que se refrescaban después de su
entrenamiento.
De repente, vio que se había quedado sin stock de cerveza y
se le ocurrió mezclar lo poco que tenía con zumo de limón natural. Voilà! A los
ciclistas les encantó por su capacidad refrescante.
El nombre de este “invento” no podía ser otro que Radler
(“ciclista” en alemán) en honor a sus orígenes. Actualmente, Amstel Radler
sigue apoyándolos mediante el patrocinio de La Vuelta Ciclista a España.
4 mar 2015
¡Una Guinness por Saint Patrick!
¿Sabías que, de media, cada día abre sus puertas en el mundo un pub irlandés? La cerveza Guinness tiene mucho que ver, y Saint Patrick’s Day, también. De hecho, actualmente son una pareja muy bien avenida: ¡más de 13 millones de pintas de la cerveza del arpa corren en todo el planeta el día de Saint Patrick!
Éste tiene lugar el 17 de marzo, y es la fiesta nacional de la República de Irlanda y (atención, curiosidad), de la pequeña isla caribeña de Montserrat.
Cada año, de Dublín a Dubái, de Londres a Lima, de Perú a París, de Sídney a Estocolmo, el país conmemora como si fuera el último la muerte de Maewyn Succat (éste fue su nombre real), un escocés que nació en el 387 y pisó la isla como esclavo. Huyó a Francia y se ordenó sacerdote, pero regresó para evangelizar a sus habitantes. Ha acabado siendo santo; uno de los santos de Irlanda.
Ahora que la fiesta irlandesa se ha expandido por los pubs irlandeses de 6 continentes del planeta, y que más de 70 millones de personas en todo el mundo se suben al carro y brindan con Guinness para conmemorar la muerte de Saint Patrick, te interesará conocer algunos datos del origen de esa cerveza que, como el color verde o el trébol de tres hojas, se ha convertido en símbolo nacional:
Guinness se fabrica en la cervecería irlandesa St James Gate, gracias a un contrato de arrendamiento al que le quedan 8.744 años para ser rescindido. Con la actual tasa de producción, todavía nos quedan más de 9 trillones de pintas por disfrutar…
La cerveza Guinness se fabrica en 50 países. Pero su origen es St James Gate, esa cervecería que compró Arthur Guinness y que ha sido adquirida por varias generaciones de parientes. Sin embargo, desde 1992 la familia Guinness ya no se relaciona con el negocio.
St James Gate produce 4,5 millones de hectolitros de Guinness al año.
¿Te ha sabido a poco? ¡Aquí tienes más curiosidades, esta vez del Día de Saint Patrick!
Si bien ahora el color representativo de la fiesta es el verde y “la isla Esmeralda” se inunda de ropas y sombreros de esta tonalidad, durante muchos años se consideró de mal agüero. Entonces, el color asociado a San Patricio era el azul, considerado símbolo de Irlanda durante siglos y aún hoy presente en el fondo del escudo de la isla (el arpa).
Tiene bemoles que el primer desfile de Saint Patrick, ahora convertido en archiconocida atracción, no tuviera lugar en Irlanda, sino en Estados Unidos.
El Día de Saint Patrick no tiene fronteras. ¿La prueba? ¡Se ha celebrado dos veces en el espacio gracias a dos patrióticos astronautas!
Como ves, San Patricio es un día de batallitas y tradiciones. Pero la mejor es la que consiste en llenar tu jarra de Guinness y gritar, al más puro estilo irlandés, “Sláinte! (Sloyn-cheh)”. Disfruta…
Tomado de: www.letsbeer.com
2 ene 2015
Aumenta la productividad de tu empresa con cerveza
Por Josep Camós


¿Es posible aumentar la productividad de una empresa con cerveza? Hasta ahora conocíamos las propiedades económicas de la cerveza en un sentido ligado al PIB de España, pero no nos habíamos planteado que el zumo de cebada pudiera ser, también, moneda de pago. De todas formas, en el caso de la cerveza no hablamos exactamente de trueque, sino de otro concepto: el contrato social vinculado al aumento de la productividad.
Vamos ahora con un párrafo sin más referencia que una: Colle+McVoy. Se trata de una agencia de publicidad radicada en Minneapolis (Minnesota, Estados Unidos), que cuenta con más de 240 trabajadores. ¿Qué diferencia esta agencia de las demás agencias de publicidad, dejando al margen las campañas que puedan realizar? Pues la forma en que consiguen su productividad, una productividad creativa que la agencia recompensa con cerveza.
Han pasado años desde que Homer Simpson garabateara en las paredes de aquel lugar que curiosamente recordaba al Hotel Overlook de ‘El resplandor’ lo de “sin tele y sin cerveza Homer pierde la cabeza”, y los chicos de Colle+McVoy, que para algo son creativos, le dieron una vuelta a la idea y la pusieron en positivo, que es lo que hay que hacer en la vida: si sus trabajadores tenían cabeza, se llevarían una cerveza.
Del buen rollo social al paradigma etílico de ‘Mad men’

Dicho y hecho. En la agencia cuentan con unos surtidores de cerveza que se activan con un sistema informático. Los trabajadores pasan su tarjeta por el lector del sistema y este analiza cómo llevan sus tareas. Si han cumplido con sus objetivos, se les abre el grifo y el resto forma parte de la celebración. No se trata de un caso aislado acerca del buen rollo que impera en esa empresa. De hecho, la agencia ha sido reconocida como Best Place to Work y sus formas han sido elogiadas por una gran cantidad de publicaciones (Outside magazine, Advertising Age, Star Tribune, Communication Arts magazine, New York Times, The One Show) y ha cosechado menciones en los premios del sector: Webby, FWA, Cannes, O’Toole, PRSA Silver Anvil, Effie…
También es una curiosa manera de llevar a cabo la filosofía win-win: la empresa gana productividad, además de imagen, y el trabajador se gana un ratito de relax tomando unas cañas con los compañeros. Cañas que se gana con el sudor de su frente y con una productividad que según Colle+McVoy ha aumentado casi en un 90 %. Resulta difícil no pensar en el ejemplo que nos ofrece la serie ‘Mad men‘, con ese culto a las reuniones sociales plagadas de humo y alcohol, y este es otro polo interesante en el caso de Colle+McVoy: ¿hasta qué punto el contrato social, es decir, la relación que establecen empresa y trabajador más allá de la puramente comercial, acaba moldeando las horas de trabajo y transformándolas en horas consagradas a la barra del bar?
No parece que esté en riesgo la reputación de los creativos de Colle+McVoy, precisamente porque han sabido cortar por la vía de la tecnología uno de los riesgos de este curioso sistema de beneficios: que el creativo acabe trazando campañas de un modo algo alegre —entiéndase su alegría como algo que lo separa del objetivo inicial y lo acerca a la embriaguez en horas de trabajo—, y esto se puede combatir de la misma forma que se promueve la productividad: con un sistema que controle que el trabajador acaba sus tareas antes para cumplir con sus objetivos y por tanto tomarse una cerveza, y no que le dé la vuelta a la tortilla y acabe bebiéndose el barril entero para producir anuncios.
Tomado de www.ennaranja.com
Tomado de www.ennaranja.com
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