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23 jul 2017

Cuba: de vacaciones y cervezas en 2017

Por Yordanis Ricardo Pupo
Fotos: @yricardo 
En el aeropuerto de La Habana, una gigantesca publicidad de Estrella Damm, “la cerveza de Barcelona”, recibe a los viajeros. Entonces crees que te has equivocado de avión y que aún sigues en España, donde vives… pero no, el calor sofocante de la Isla te confirma que has llegado a tu patria. 

Luego miras bien, y encuentras a la Cristal y la Bucanero anunciándose también como productos autóctonos de esta tierra, hermosa, pero desabastecida de cuantas cosas consideramos “básicas” al otro lado del mundo: carritos para las maletas, cuchillas de afeitar, aire acondicionado… y por supuesto, cervezas nacionales. 

Porque muchas veces durante estas vacaciones intentarás refrescar con una cerveza cubana, y solo lo conseguirás con una Estrella de la lejana Barcelona, una “suave” Presidente de una isla vecina o, incluso, una “Lite”, de nuestro eterno enemigo del Norte. 

Más tarde, mientras esperas tu conexión a provincia, en la terminal nacional, te sientes feliz con la fría Cristal (aunque prefieras una Bucanero). Al menos hoy ha habido suerte y puedes disfrutarla sin prisas, de una en una, sin que tengas miedo de que se acaben. 

Hace un momento, una santiaguera, residente en Italia, ha intentado comprar 24 latas para su sedienta prole y solo ha tocado “una por persona”. Son las reglas del racionamiento al que tan acostumbrado estamos los cubanos, pero que ha llegado (¿para quedarse?), también a los establecimientos turísticos y de venta en moneda fuerte. 

24 horas después de llegar a Cuba aun sigues sin probar una Bucanero “Fuerte” y eso que la fábrica que la produce está a menos de 10 km de tu casa; las principales cervezas de Cuba se producen en la cervecería Bucanero S.A., en la oriental provincia de Holguín. 

Pero un día descubres, en el kiosco del barrio, que han reeditado la “Lagarto”, aquella marca cubana perdida en tu memoria, tan perdida que nadie más la recuerda, aunque preguntes insistentemente a tus mayores. 

La Lagarto es una cerveza malteada, demasiado “dulce” para el gusto de los cubanos, así que por muchos días que pasen no se agotará, y en casa también durará, porque a las visitas tampoco les apetece. Como la Estrella Damm, incluso es más barata que el resto de marcas, pero no termina de encajar con los clientes nacionales.

Sin embargo, el sabor no importa cuando de “especular” se trata. Como en Cuba es normal beber en la calle, incluso dentro de las tiendas, hacemos un pequeño experimento mi amiga Olga y yo: 

Compramos Lagarto en el kiosco, y el resto de clientes, Presidente. Nos pasamos a la holandesa Bavaria (con el mismo sabor malteado y el mismo volumen de alcohol (5,0) y la gente nos imita. Al fin y al cabo, beber productos importados nos da un aire cosmopolita, de conocer mundo… Así somos los cubanos.

De todas maneras, en el kiosco de mi barrio no hay cervezas nacionales, y hay que dar muchas vueltas para conseguirlas. Un sábado tenemos suerte y encontramos un sitio donde nadie nos la raciona, y nos vamos a casa con sendas cajas de 24 botellas de Cristal y Bucanero, la quintaesencia de nuestras cervezas más queridas, y las degustamos sin prisa, compartiendo con la familia y brindando por la próxima partida al Norte de un familiar. 

(Allí, él tendrá que conformarse con cervezas “lights”, o muy suaves como las mexicanas Modelo, aunque siempre podrá comprarse un six pack de Heineken, que por suerte está presente en todo el mundo, también en Cuba).



Así es en el barrio, pero no creas que cuando sales a sitios turísticos o al centro de la ciudad la cosa cambia mucho. Hay lugares que siempre están abastecidos, como el hotel Mirador de Mayabe. Allí, aparte de un icónico burro que bebe cerveza, tienen hasta la esquiva malta Bucanero, que es una de las bebidas más codiciadas por los cubanos (con leche condensada, es una exquisitez). 

Pero en el parque central de la ciudad, después de medianoche, es casi imposible encontrar locales abiertos y menos con la marca de cerveza que te gusta… Después de varios días a la caza de las más conocidas, descubres un sitio donde abundan, y además muy frías, las que se venden en pesos cubanos: Mayabe y Cacique. 

Ambas son buenas, aunque adaptadas al gusto nacional: cervezas claras, suaves, sin mucho alcohol… así que otra vez eres feliz y la conversación con los amigos rueda mejor, pero las vacaciones se acaban, y otra vez hay que partir hacia donde abundan las cervezas (pero no los amigos), y te marchas de Cuba rumiando el regreso, con la maleta llena de recuerdos, entre ellos algunas latas y botellas de las cervezas que has podido conseguir en los últimos días. 

Las que sobrevivan al viaje de vuelta se sumarán a tu colección de cervezas del mundo, principalmente de España. Te ayudarán a recordar un poco más a tu gente, a tu país, a las cosas que te gustan y que has cambiado por el “abastecimiento”, por el “no racionamiento” de supermercados donde, solo en cervezas, puedes encontrar hasta 120 marcas.

NOTA:

La Cervecería Bucanero S. A. es una empresa mixta, participada en casi un 50 por ciento por el gigante cervecero AB-InBev.

Además de las marcas que se mencionan en este texto, en mayo de 2017 se vendía en Cuba cerveza Martel (Bélgica), Carta Blanca () Dorada (Costa Rica) y un montón más de marcas insignificantes. 

En 2015, la reina de las cervezas importadas era la Mahou (España), pero actualmente no está en el mercado. 

Bavaria y Heineken siguen siendo las cervezas de importación más antiguas en Cuba. Aunque muy pocas veces se puede encontrar la Bavaria sin alcohol y, si, de vez en cuando, la Bavaria 8,6. 

La mexicana Corona, otra clásica en Cuba, tampoco la he visto en esta ocasión.

17 abr 2016

Cuba necesita una nueva planta productora de cerveza

EFE. La Habana/ La producción de cerveza en Cuba está lejos de suplir la creciente demanda en la red comercial del país y en el sector de la hostelería, debido en gran medida al auge del turismo, por lo que se requiere la construcción de una nueva planta para su elaboración, indicaron hoy productores de la isla.

Las jarras de cerveza Cristal son muy populares en la isla
Foto: @yricardo 
Los actuales requerimientos de cerveza superan las capacidades de las plantas productoras existentes en Cuba, ya que se han suscrito acuerdos de venta por más de 33 millones de cajas en una Feria de Negocios que se desarrolla esta semana en La Habana, por encima de las posibilidades de producción, según destacan hoy medios locales.

Este año, el plan de producción de la empresa mixta Bucanero, que elabora cuatro marcas de cerveza locales, es de 19 millones de cajas y tenía previsto importar 3 millones de cajas de la cerveza dominicana Presidente, según explicó la especialista de ventas de la firma cubana, Mayle González, a la Agencia Cubana de Noticias (ACN).

Cacique, la más joven de las cervezas cubanas
Foto: @yricardo
El auge de las cafeterías y restaurantes, principalmente en el creciente sector privado de la isla, y el creciente arribo de turistas han disparado las solicitudes de este producto, por lo que "se hace necesario construir una nueva planta para cubrir estas demandas de la economía", señaló González.

La empresa mixta Bucanero S.A, dependiente del Ministerio de la Industria Alimentaria, ha arrastrado problemas en la producción por el retraso de la llegada al país de la principal materia prima, la malta cervecera de origen checo, factor, junto al aumento de la demanda, que también ha contribuido al desabastecimiento del mercado.

Bucanero produce cuatro marcas de cervezas cubanas, la que lleva su nombre, "Cacique", "Mayabe" y "Cristal", esta última la más consumida en la isla, ya que representa el 47 % de su producción total y de acuerdo a sondeos de mercado es la preferida por los cubanos.

Camión de reparto de la cervecería Bucanero
Foto: @yricardo

4 abr 2011

Cerveza mantiene su ruta

Por Yordanis Ricardo Pupo
Foto: Yoan Z.

Aun a inicios de la temporada turística baja, la Ruta Cultural El arte de la cerveza se mantiene entre las preferidas por los vacacionistas del polo holguinero. En su última edición participaron más de cuarenta canadienses e ingleses, quienes degustaron cervezas cubanas de clase mundial (producidas aquí) y se acercaron a la historia y la cultura de la Ciudad de los Parques.

En esta ocasión la comitiva fue sorprendida con un desfile de la compañía de modas Fantasía, con diseños de Fernando sobre las diferentes marcas de la bebida, especialmente Mayabe, Bucanero y Cristal.

En otro momento, los asistentes bailaron con Cándido Fabré –el rey de la improvisación-, quien ofrecía un concierto en el principal parque de la ciudad, que esta semana cumple 466 años de la fundación de su hato.

Concebida como un juego - y apoyada por un mapa donde se van recogiendo cuños-, la Ruta recorre los principales sitios de interés de Holguín, mientras se aprende de los procesos de elaboración de nuestras cervezas y se disfruta su intensa vida cultural.

Hasta el momento más de 700 turistas de 13 países han participado de esta opción recreativa, creada por la Dirección Provincial de Cultura, y comercializada por las agencias de viaje Paradiso y Cubanacán. Desde agosto pasado El arte de la cerveza opera todos los domingos.

10 ene 2011

Maestros cerveceros cubanos: Cerveza a Pepe

Por Joaquín Fernández Moreno

Nadie que de momento se cruce en la calle con Pepe, un hombre delgado y trigueño de toda su vida, se imagina cuántas triquiñuelas conoce de ella, sobre todo si se trata de la producción de malta, vinos, refrescos, y de manera especial, cervezas.

“Aplaca la sed, estimula por su bajo contenido de alcohol, refresca por el ácido carbónico, es un tónico excitante por su amargor, y nutre”. Juro que jamás he de olvidar tal sentencia, que desde 1998 y con toda la autoridad del planeta repite con agrado y se le escucha decir a José García de la Cruz, desconocido por su nombre, y querido de sobra como Pepe.

Al frente de más de 250 empleados, sentó cátedra en el Combinado de Bebidas y Licores de Holguín, embotellando cervezas y maltas, produciendo ron y sirope para refrescos, distribuyendo agua, hasta convertirse en los mejores del país.

No solo eso. La industria cervecera de aquí se erigió enseguida como instalación insignia, que al costo de 50 millones de pesos, alcanzó la capacidad de obtener con alta calidad cerca de 12 millones de cajas de cervezas al año. Detrás de esas maravillosas líneas, anduvo Pepe 4 años, ocupado del control de la calidad, fue director de la Fábrica y figura con orgullo entre los creadores de la fórmula mágica de la “Mayabe”, primera marca que salió al mercado.

Parece poco, pero bajo la batuta de Pepe, esa Cervecería se convirtió en pionera en la entrega de la bebida en toneles y latas, capaz de cubrir el 90 por ciento de la demanda nacional de la Reina de la Espuma, al extremo de que centenares de visitantes que arriban al territorio, solicitan admirar con sus propios ojos tal prodigio industrial, orgullo de los habitantes de esta oriental provincia cubana.

Cierta vez, cuando Xu Yicong, embajador chino en Cuba estuvo en la actual Bucanero SA, resaltó la presencia de sus cervezas por todo el país, probó una de ellas, y tras sus ojos almendrados brotó el deseo de regalarles un hermoso paisaje pintado sobre fibras de bambú, y así lo hizo.

El próximo brindis va por Pepe.

18 oct 2010

Ruta de la cerveza: una opción única en Cuba

Por Yordanis Ricardo Pupo
Fotos: Lázaro Wilson

“Por su alto perfil cultural y su excelente diseño, la Ruta de la cerveza es una opción única en el país”, aseveró Mileidys Amador, especialista en marketing de la Casa Matriz de ARTEX, quien visitó este territorio, junto a otros especialistas de la empresa Promociones Artísticas y Literarias, y de su agencia de viajes Paradiso.

“Ha sido un descubrimiento, porque nos ha mostrado lo más autóctono e interesante de la cultura holguinera”, reconoció Mileidys, luego de recorrer algunas de las instituciones culturales y recreativas, de las treinta que propone esta Ruta por la ciudad de Holguín, en el oriente de la isla.

La ruta cultural “El arte de la cerveza” consiste en un juego en el que, ayudados por un mapa, los participantes -mayormente turistas ingleses y canadienses, de vacaciones en las playas locales- deben recorrer sitios emblemáticos de la Ciudad de los Parques, colectar firmas de los artistas que se presentan en determinados escenarios, y los principales ingredientes utilizados en la fabricación de la refrescante bebida.

El amplio movimiento cultural de la ciudad, sede permanente de importantes eventos nacionales e internacionales, y el establecimiento aquí de la mejor cervecería cubana, la Bucanero SA, estimuló esta iniciativa del Centro de Comunicación Cultural La Luz, adscripto a la Dirección Provincial de Cultura en Holguín.

Actualmente, la Ruta se comercializa en el polo turístico del norte holguinero por la agencia de viajes Paradiso, del Ministerio de Cultura y el grupo Viajes Cubanacán.
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7 oct 2010

Un centenar de ingleses por la Ruta de la cerveza

Por Alexis Triana
Cuando frente al eterno paisaje del Morro y el mar inmenso del malecón de La Habana, alguien abre una cerveza bien fría, -marca Cristal, Mayabe, Cacique o Bucanero-, muy pocas veces sabe que disfruta de una cultura de producción que se estableció al norte del Oriente cubano, gracias a la capacidad e ingenio de los maestros cerveceros de Holguín, quienes aprehendieron las mejores fórmulas europeas hace veinte años, y regresaron a casa para encontrar un referente de distinción que ya rebasa nuestras latitudes.

Muy a menudo se obvia que la Cultura es el reservorio de lo mejor de un pueblo: la Ruta de la Cerveza que hemos inaugurado el verano pasado reconoce, como valor cultural indispensable, esta historia que comenzó en el reto de traer la mejor agua de manantial con más de cuarenta kilómetros de tuberías, hasta una nueva fábrica de tecnología alemana en las afueras de una ciudad, que distribuyó en el siglo pasado la cerveza Hatuey o la Polar, pero nunca soñó siquiera una pequeña cervecería artesanal.

Hoy comienza a venderse a los turistas ingleses que se hospedan en la playa Guardalavaca, un sencillo mapa de las rectas calles de la Ciudad de los Parques, --cuyo sistema de plazas estamos proponiendo como Monumento Nacional--, con treinta lugares a visitar que van desde la primera Casa del Teniente Gobernador, el Museo Provincial La Periquera, y la Casa de la Trova El Guayabero, hasta la Caverna de los Beatles y la Casa de la Música; y se le ofrece junto a Manual de Instrucciones para la competencia, pues se trata de ver quién recolecta más cuños en el pergamino y autógrafos de los artistas que trabajan en estos centros nocturnos como constancia del recorrido.

“El Arte de la Cerveza” abarcó en su lanzamiento un salón en el Centro de Artes Plásticas donde los artistas de la ciudad se apropiaron de temas casi tabús como las marcas comerciales, y en una de las imágenes más desafiantes asociaban la palma real de conocidas cervezas a un joven que exhibía sus genitales, o al órgano reproductor de un enorme buey cebú. La pasarela de modas al centro de la galería, una veintena de fotos de la inauguración de la fábrica Mayabe en los años ochenta, atrevidos performances que incluían la exhibición de chapas, y hasta una subasta de arte han formado parte de la nueva propuesta.

Pancho III, el nieto de aquel burro que tomaba cerveza en el Mirador de Mayabe y a quien Pedro Luís Ferrer dedicó una simpática guaracha en los ochenta, es el actual protagonista de la Ruta, en su propio escudo con ramas doradas: usa el cuello alto, el peinado con pinchos, y le encanta la vida nocturna de la urbe por la que se declara vivir en “una provincia del universo”. La leyenda cuenta que sale a recorrer por las noches los sitios preferidos de los artistas, y que como un turista más recolecta firmas y evidencias de su andar, incluyendo la visita a la futura Casa de la Cerveza en la Fábrica Bucanero, una excelencia en parámetros de calidad.

Y es que el camino de las rutas culturales es nuestro actual desafío: demostrar la conveniencia al país de la imprescindible diversidad de opciones para el turismo, como ha probado el Festival del Caribe en Santiago de Cuba, o los estudios sobre la Ruta del Esclavo, --el desafiante monumento al cimarrón en El Cobre, el castillo de San Severino en Matanzas…--, podría ser nuestro engarce definitivo con la industria sin humo, de la que viven cientos de ciudades, regiones y hasta países.

La eterna reticencia a la epopeya de reconstrucción de La Habana Vieja, y sus veladas críticas a la recreación de nuestras historias y leyendas, a establecer museos como el del Ron, el del Ferrocarril o el Automóvil, o a los teatristas con zancos para las fotos de ocasión, prueba lo que ya es verdad de Perogrullo: un día quiebra la preferencia por el “todo incluido”, que vive de la arena como reloj del sol, y no acabamos de sacar las lecciones de Trinidad y su valle de los ingenios, o Gibara en el Festival Internacional del Cine Pobre, poblaciones donde la iniciativa estatal ha sido incapaz de llevar la iniciativa del alojamiento.

Deberíamos ejercer más la autocrítica: el pecado original del sistema de festivales artísticos, que para nosotros significó la fundación de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana en el sitio del Encuentro entre las Dos Culturas, o la apropiación de las Romerías de Mayo como Festival Mundial de Juventudes Artísticas, está en haber obviado que el flujo turístico anual ha tenido un récord máximo de más de doscientos cincuenta mil personas que viajan a Holguín en unos cuarenta vuelos charters desde Canadá en lo que llamamos “temporada alta”, de diciembre a abril. Y la verdad es que, cuanto más, hablamos de doscientos participantes extranjeros como un record en los festivales culturales de Holguín, capital de aquel llamado Plan Atlántico Norte, que hoy significa diecinueve instalaciones de alojamiento, la mayoría magníficos y confortables hoteles de playa. ¿Y ahora que hacemos si ya treinta cuatro mil ingleses han volado a esta capital provincial desde Londres y Manchester, y somos el lugar de mayor preferencia para una estancia promedio de diez días, en casi una tercera parte de cuantos viajan a la Isla Madre de las Antillas?

Lo escribo la noche en que acabo de recibir desde Londres un correo de Claudia Fogg, del portal de festivales Whatsonwhen.com, quien me ruega le precise las fechas del Festival Luna Llena de este año en la playa Guadalavaca; y aún cuando nuestro proyecto subsiguiente ha sido titular de más de cincuenta sitios web: “Inaugura Cuba Ruta Cultural El Arte de la Cerveza”, donde se resaltan las declaraciones de Yordi Figueredo, representante supervisora de la turoperadora inglesa Holiday Place a la Agencia de Información Nacional, sobre la conveniencia de explotar un sector de mercado donde se unen turismo y cultura.

Ocupémonos por tanto de nuestros viejos sueños, que no somos los que estamos equivocados: iluminemos cada trayecto de nuestras ciudades, realcemos las leyendas que la circundan como los túneles secretos entre la Casa Consistorial de La Periquera y el Cerro de la Cruz, como mismo hoy en el Hotel Mirador de Mayabe a su emprendedor director se le ocurre festejar el cumpleaños de Pancho III con una torta y sus velitas, entre los aplausos de los turistas nacionales presentes.

Y conste que ya vamos por el turista inglés número 180 que llega el domingo a recorrer la ciudad de Holguín con su mapa a cuestas, y en las manos una botella verde con la etiqueta de la Ruta; algunos hasta alquilan un auto que los lleve al Cabaret Nocturno, u otros que a las nueve de la noche se le desaparecen a los guías rumbo al Mirador… La verdad es que muero por ver la cara de nuestros críticos antológicos, en especial cuando vean llegar los primeros veinte franceses a la Ruta del Son, por el camino del Chan Chan hasta Mayarí, después que la Orquesta Los Taínos los dejó patitiesos de bailar en las orillas del Sena, por la Asociación Matías Pérez que trabaja en promover la cultura en pleno París...

¡Ah, qué dulce venganza contra el “Todo incluido”!

30 sept 2010

Maltas Artesanales en la Factoría Plaza Vieja de La Habana

La Habana-. Un renovado establecimiento propone la Compañía Turística Habaguanex S.A. La antigua Taberna La Muralla, ubicada en San Ignacio esquina a Muralla, recibe hoy al visitante como la Factoría Plaza Vieja de Cervezas y Maltas.

El deleite de probar, no sólo la cerveza, sino también una malta hecha artesanalmente en este lugar equivale al placer de sentarse en un lugar tan céntrico y hermoso de la ciudad.

El nuevo espacio, dedicado al disfrute de las maltas, nació con la intención de recrear un entorno de fabricación industrial, por lo que encanta con un ambiente único del siglo pasado. Con un sabor diferente, la malta puede ser acompañada con un delicioso sándwich cubano, una hamburguesa de queso o una variedad llamada Elena Rush, bocado conocido en muchos países del mundo.

Para refrescar, después de un paseo por las bellezas de La Habana Vieja es indispensable pasar por la Factoría Plaza Vieja, con cerveza o malta, en un ambiente a tono y con un servicio muy profesional. Se le garantiza un rato muy agradable al visitante.

Fuente: www.infotur.cu

17 sept 2010

Ruta “El Arte de la Cerveza” llega al turista número cien

Por Carlos Melián Moreno
Este domingo, el turista número cien recorrió en Holguín la Ruta Cultural "El Arte de la Cerveza", informaron sus organizadores, las agencias de viajes Paradiso, Cubanacán y la Dirección de Cultura en la provincia.

Alexis Triana Hernández, director de esta última, y Raúl Álvarez, gerente de Paradiso, calificaron de exitoso el evento, según el beneplácito de los vacacionistas extranjeros, la afluencia estable de clientes y el interés de los turoperadores.

Por primera vez en Holguín surge una iniciativa de este tipo, expresaron, y reconocieron a su vez el trabajo del grupo creativo del Departamento de Comunicación Cultural de la provincia, autores de la misma.

La Ruta Cultural "El Arte de la Cerveza" comenzó por una versión para nacionales en el mes de agosto; una semana después se comenzó a aplicar al turismo internacional, la mayoría proveniente de Canadá y el Reino Unido, y ocupará toda la temporada baja hasta coronarse como producto de alta demanda en la etapa alta de esta industria en Cuba, con pico en el mes de diciembre.

Los participantes deben completar con carácter competitivo un mapa con cuños y firmas, según visiten una serie de lugares históricos y de ocio de la ciudad.

El museo provincial La Periquera, la Casa de la Trova Faustino Orama, el bar la Caverna de los Beatles, la casa natal de Calixto García, los ingredientes de la bebida, y los sabores de las marcas de cerveza producidas aquí, le imprimen valor cultural al itinerario nocturno.

La oferta revaloriza el destino cultural “Holguín” dándole un carácter cultural y urbano a una oferta marcada como sitio de playa, sol y palmeras.

31 ago 2010

Extranjeros en la Ruta de la Cerveza

Por Yordanis Ricardo Pupo
Foto: Yoan Zaldívar

Este fin de semana, setenta turistas ingleses y canadienses dejaron sus hoteles en la costa norte de Holguín, paraíso de sol y playa, para participar en la primera edición internacional de la Ruta cultural “El arte de la cerveza”, un recorrido donde se aprende sobre la historia y la cultura de Ciudad cubana de los Parques, meca de la producción de cervezas en la Mayor de las Antillas.


La iniciativa, del Centro de Comunicación Cultural La Luz, perteneciente a la Dirección de Cultura de esta provincia, atrajo la atención de turoperadores y visitantes extranjeros, a solo dos semanas de que un centenar de jóvenes y adultos holguineros inauguraran la Ruta, como parte de las atracciones de este verano.

Al igual que en la edición nacional, los “ruteros” visitaron los más importantes centros culturales de la ciudad, galerías de arte, museos, parques y monumentos ligados a su historia, desarrollo cultural y arquitectónico; recolectaron los ingredientes para elaborar la popular bebida, y degustaron los principales productos de la Cervecería Bucanero S.A.

Para triunfar en esta serie de juego, se debe acumular la mayor cantidad de cuños posibles –confirmación de haber visitado los lugares señalados en un mapa creado a tal efecto, entre ellos la Casa de la Música, la de la Trova, la Caverna de los Beatles, la Colonia China y el café Las tres Lucías-, poseer una botella verde con el logo de “El arte de la cerveza” y las muestras de lúpulo, cebada, azúcar y agua, elementos disponibles en puntos estratégicos del recorrido.

En esta ocasión, tres finalistas discutieron el primer y segundo premio, respondiendo cuestiones relacionadas con los conocimientos adquiridos durante el periplo; los ganadores recibieron reproducciones de arte cubano, placas discográficas de agrupaciones del territorio y, por supuesto, cervezas de las diferentes marcas producidas aquí.

Gracias a las gestiones de las agencias Paradiso y Viajes Cubanacán, la Ruta Cultural “El arte de la cerveza” se reeditará semanalmente hasta la temporada de invierno, durante la cual podría aumentar a tres frecuencias semanales, aprovechando el pico de visitantes extranjeros que acostumbran a pasar sus vacaciones en las playas de Holguín, donde se ubica el tercer polo turístico de Cuba.

28 ago 2010

Primera Ruta Internacional “El arte de la Cerveza”, este domingo en Holguín

Por Lydia Esther Ochoa / lydiaesther@radioangulo.icrt.cu

(Ago. 27) La Ruta Cultural “El arte de la Cerveza” será retomada este domingo, ahora con carácter internacional y la participación esta vez de 70 turistas procedentes de Inglaterra y Canadá, que iniciarán el recorrido a las ocho de la noche en el Centro Provincial de Arte de Holguín.

El trayecto artístico y literario abarcará a las restantes instituciones culturales del centro histórico de la ciudad, como la Casa de la trova “El Guayabero, el museo La Periquera, la biblioteca provincial Alex Urquiola, La caverna de los Beatles, la Casa de Iberoamérica, el Teatro Suñol y la Academia de Artes Plástica El Alba, entre otros centros.

Los turistas participantes en la Ruta Cultural de la Cerveza acompañados de sus guías deben llegar también a la Casa Natal de Calixto García, la catedral de San Isidoro de Holguín, el Mural Orígenes, los parques Julio Grave de Peralta y Carlos Manuel de Céspedes, la Plaza de la Marqueta, la Casa de la Música y el Café “Las tres Lucías”.

El recorrido de ingleses y canadienses durará dos horas, incluirá Expo venta y subasta de obras de arte pertenecientes a creadores holguineros, y finalizará en el salón Benny Moré con un espectáculo en el que serán premiados los ganadores de la competencia y tendrá de invitados al grupo Los Guayaberos y la Rueda de Casino Holguín Forever.

La Ruta Internacional “El Arte de la Cerveza”, que tendrá lugar por primera vez este domingo en la ciudad cubana de los parques, es auspiciada por la Dirección Provincial de Cultura, la Agencia Paradiso, Viajes Cubanacán y el Polo Turístico de Holguín, considerado el tercero de su tipo en el país.

Desde Holguín Ruta Internacional de la Cerveza

Por Maribel Flamand / maribel@ahora.cu 

Con apenas pocos días de fundada la Ruta Internacional de la Cerveza tendrá este domingo 29 su primera edición internacional según información de Alexis Triana , director de Cultura en Holguín y principal inspirador de este proyecto holguinero.

Las agencias de viaje Paradiso y CUBANACÄN se encargarán de que participen en la ruta competencia alrededor de 70 turistas, británicos en su mayoría, a partir de las 8 de la mañana con inicio en el Centro Provincial de Artes Plásticas, en el casco histórico de la ciudad.

Las premiaciones serán dos horas después en el Salón Benny Moré donde habrá un espectáculo artístico con Los Guayaberos, La Rueda de Casino Holguín Forever, entre otros colectivos artísticos locales.

Que la Ruta de la Cerveza se establezca como producto turístico permanente está entre los propósitos de sus creadores, quienes anuncian la apertura de la Casa de la Cerveza para el mes de mayo en la Fábrica Bucanero.

Tomado de www.ahora.cu

25 ago 2010

Una Ruta abre otra

Por Yordanis Ricardo Pupo
Foto: yricardo
Yosvani Hidalgo y Karel Garmendia se apuntaron en la Ruta de la Cerveza por aburrimiento, para llenar un poco sus vacaciones de verano en Holguín, y en menos de una semana recorrieron los 30 lugares indicados en el mapa, regresaron a sitios olvidados en alguna parte de sus memorias –llegaron caminando o en bicicleta, a los más lejanos-, asistieron a conciertos de las bandas América y Mephisto, saludaron a maestros cerveceros, aprendieron sobre su ciudad y se llevaron el Gran Premio del juego.

Algo parecido le pasó a Arnaldo Pérez Ruiz, José Manuel Vidueiro y Juan Alexander Rojas, ganadores del primer y segundo premios (este último compartido), pusieron “a trabajar el cerebro y el cuerpo”, se divirtieron recolectando los principales ingredientes de la cerveza y fueron testigos de cómo se producen las “Mayabe”, “Cristal” y “Bucanero”, algo que muy poca gente en esta ciudad ha podido ver personalmente.

Yosvani, Karen, Arnaldo, José Manuel y Juan Alexander resaltaron entre el centenar de jóvenes y adultos que este verano dedicaron buena parte de su tiempo para conocer mejor los valores históricos, arquitectónicos y culturales de la Ciudad cubana de los Parques, donde, desde hace más de veinte años, se producen las mejores cervezas de Cuba.

La primera edición de la ruta cultural “El arte de la cerveza” ha dejado un buen sabor entre los holguineros. Y ahora se encuentra lista para abrirse al turismo internacional.

10 ago 2010

Tres Panchos. Una leyenda.

POR CARLOS MELIÁN MORENO

En el valle de Mayabe, un lugar de Holguín, hay un burro al que se llama y se llamará Pancho. A este burro no se le llenaba el saco y andaba por ahí, mendingando, echándose a la suerte, viendo qué se pegaba. Un día, agarró por la izquierda, y fue a parar al Ranchón de Mayabe.

Allí había gente. Gente y música. Gente y comida. Comida y desperdicios. El burro no tenía problemas con comer desperdicios, ni con nada; ya no le traían yeguas, y con abundante ocio, solo quería llenar la panza, para qué más.

Así que allí se le podía ver, atento y aislado, esperando porque se aburrieran de los chicharrones, el pan fresco o del congrí. Cosas sólidas. Ahora pasa por alto, pero iba por masticar, lo de la “lager”, no fue idea suya, fue suerte, azar, un accidente. No importa quién ideó la gracia. Mientras pasaban un buen rato a costa de él, tomó aquel líquido amargo, agradable y característico, sin saber que los burros no solían tomar cerveza, ni que abría la saga de los Panchos.

Evidentemente no le gustó ese nombre, demasiado obvio, pero daba igual, vino otra, y otra cerveza y chicharrones, comida, como si le tocaran por cuota, y así ganó confianza, e hizo suyo el entorno y algunos papelazos, rebuznos, caídas loma abajo, o sea, ya saben, y otras cosas que no se dicen.

Luego llegaron los ochenta. Ah, los ochenta, una gran tubería los trajo desde algún lugar. Fue una hermosa década, la cerveza, el congrí, los chicharrones. Una década que se fue como agua, o como cervezas (un día, entre aplausos y gritos, bajó 46 de un palo), dejando tras sí una larga resaca, porque sí, porque nada es eterno, y menos para el que se la ha pasó así, esperando una nube.

De “nota” en “nota”, nada se mantenía inmóvil, dentro y fuera la vida discurría (se desbocaba más bien) hacia un desenlace de úlceras, cervical, perestroika, indigestión e inapetencias.

El 20 de noviembre de 1992, meses después de caer el muro de Berlín, la guerra fría y un setenta por ciento del comercio exterior con Cuba, murió Pancho. Pero, digamos, hay que hacer honor: lo hizo a tiempo, como los Beatles. El justo para que se levantara una leyenda, y el pedestal que nunca sospechó ni siquiera por modestia. Una de esas cuentas de tantas por días, arrojó que tomó 61 mil 756 cervezas a lo largo de su ciega carrera hacia la gloria.

En los noventa más duros siguieron sus descendientes Pancho II y Pancho III, imposible saber si hijo y nieto, o nieto y bisnieto, respectivamente. A esta altura eso no importa tanto y más sabiendo que los vástagos se parecen más a su tiempo que sus padres.

En efecto, Pancho II, hijo de las circunstancias, estuvo expuesto de pronto a nuevos hitos, Bavaria, Heineken, Tecate y otras. Otras más o menos buenas, según esto, según aquello. Todo es relativo. Todo se muerde la cola. Y viendo lo que pasaba, o lo que no pasaba, prendió velas, se encomendó y recaló en cierta predisposición, en la que se puede ser ateo y al mismo tiempo mantener un altar en un rincón de la casa.

Pancho III, el actual, es el más entendido, aplaude o no aplaude, es decir, es de esos tipos a los que te acercas al salir de un teatro y le preguntas ¿te gustó?, ¿qué piensas?, ¿estuvo bien?, ¿estuvo mal? Nació con eso. Como el dice, “la gente de esta provincia del universo me necesita”.

Y aunque es buen tomador, de hecho, con 43 cervezas casi iguala el record de Pancho I, su fuerte es opinar, discernir y discrepar.

Son tres temperamentos, tres Panchos, que en algún momento fueron patrimonio de camioneros y choferes de autobuses que iban a allí, a Mayabe, a pasar un rato, y que hoy contribuyen, como un solo individuo, al mito, tanto de la cerveza Mayabe, como a la identidad del holguinero, artesano de la mejor cerveza cubana.

Cuba abre una Ruta Cultural para la cerveza

Por Leandro Estupiñán / leandro@ahora.cu

Este lunes, la dirección provincial de Cultura hizo público lo que viene cocinando hace algunos meses: Holguín abrirá una ruta cultural de la cerveza. No un caminito en cuyos bordes uno encuentre botellas y laticas de esa bebida amarga, pero dulce, sino la unión de múltiples puntos de la ciudad, donde habitualmente se comercializan las marcas más famosas hoy de Cuba, la Bucanero y la Cristal, ambas fabricadas aquí por la Cervecería Bucanero S.A (CBSA).

Pero, a esto, que para empezar le han llamado “un juego”, acompañado por un plano a imitación de un pergamino antiguo, será sólo el principio del evento, que se propone homenajear a quienes con maestría supieron seguir un arte antiguo, muy antiguo y ajeno al Caribe, a América. No por casualidad se les llama maestros cerveceros a quienes la fabrican.

La cerveza surgió allá en el lejano Medio Oriente y sólo después de haber pasado de boca a oído, del papiro al papel común, la receta se hizo popular. Fue aprendida en estas tierras gracias al ingenio de los habitantes originales que, según Colón, fermentaban ciertos granos para beber el resultado. En definitiva, como por aquí llegaron los primeros extranjeros, y como aquí se debe haber bebido también el primer buche intercultural de cerveza, ninguna coartada será mejor para abrir una ruta de este tipo. Para colmo, un día, a alguien se le ocurrió hacerle probar la bebida a un burro y ¡sorpresa!: Sí señor, el burro toma cerveza.

Ahora, el burro Pancho, vivo en su tercera generación, también entra en la nueva idea como símbolo del que disfruta una receta compuesta a base de la cebada, el lúpulo, la levadura y el agua. Con una historia variada donde destaca tanto como bebida capaz de calmar el hambre o como caldo sagrado, su propia calidad le ha conferidos aspectos que van desde el más puro refinamiento hasta la ordinariez de lo vulgar.

En Cuba fueron verdaderamente populares mucho después, cuando apareció en La Habana La Tropical, la primera cerveza de la Isla. A la empresa que la producía se debe la construcción de un estadio (La Tropical) y una arena de boxeo (La Cristal). Ambas marcas pertenecieron a la séptima entre las industrias no azucareras de la Isla: la “Nueva Fábrica de Hielo S.A”, propiedad del magnate Julio Blanco Herra Clevería.

Luego otro adinerado culto, el santiaguero Emilio Bacardí, añadía a inicios de siglo XX una marca que por mucho tiempo gozó de alta popularidad: la Hatuey, producida en la “Cervecería Modelo S.A”. Hatuey, “la gran cerveza de cuba”; la Polar, “la cerveza del pueblo y el pueblo nunca se equivoca” y La Cristal, “clara, ligera y sabrosa”, sobresalían entre las preferidas del cubano y eran las causantes de que a Cuba se le confiriera un distintivo entre los grandes países productores de esta bebida.

A mediados de los ochenta, del pasado siglo, la CBSA, de tecnología alemana, quedó establecida en Holguín y hasta la fecha se ha ido modernizando de tal manera que, según el portal de la fábrica, es una de las más automatizadas en el país. Su capacidad de producción es superior a los 1.5 millones de hectolitros al año, que significa – lo ilustra su web-: más de 450 millones de vasos de cerveza. Bucanero, Mayabe, Cristal y Cacique llenan los estantes de cientos de centros de muchas partes de Cuba y el mundo. En todas, se lee: “fabricado en Holguín”.

Por semejante perorata donde se juntan cultura, comercio e historia, y porque en el mapa de ello está escrito el nombre de Holguín, se ha pensado esta Ruta cultural de la cerveza, que todos podemos recorrer. Esta es sólo la aproximación, después del lunes sabremos más, mucho más de semejante persecución estival a una bebida llamada laguer, bier o simplemente cerveza.

Fuente: www.ahora.cu

Presentan en Holguín Ruta Cultural el Arte de la Cerveza

Holguín, 10 ago (AIN) La Ruta Cultural el Arte de la Cerveza, en su primera edición, se presentó el lunes en esta ciudad ante turoperadores de Europa, América y la prensa nacional, como otra de las opciones recreativas del verano 2010.

Alexis Triana, director provincial de Cultura y principal promotor de la idea, explicó a la AIN que este sendero, concebido como un juego, recorre 30 sitios de la también conocida como Ciudad de los Parques, comenzando por la Loma de la Cruz y concluyendo en el Mirador de Mayabe.

Entre los lugares a visitar, subrayó, se encuentran la Casa del Teniente Gobernador, la más antigua edificación de la urbe; el museo provincial La Periquera, Monumento Nacional, además de establecimientos vinculados con el desarrollo del arte de la cerveza.

Afirmó que esta Ruta se abrirá una semana antes del Carnaval Holguín 2010, el cual comenzará el venidero día 19 y cuyo jurado será también el encargado de determinar el ganador de este encuentro donde se unirán conocimiento y recreación.

Triana comentó que la edición estival del recorrido será una opción en moneda nacional para todos los que deseen participar, a quienes se les entregará un mapa y un folleto con las explicaciones del juego, lo cual le da entrada gratuita a lugares como la Casa de la Música, la Casa de la Trova y el Salón Benny Moré.

Informó que al proyecto están vinculadas distintas instituciones culturales como el Centro Provincial de Arte, la Egrem, Artex, el Fondo Cubano de Bienes Culturales y la Asociación de Cantineros de Cuba.

En la provincia de Holguín se fabrican en la actualidad siete tipos de cerveza entre las cuales se encuentran las conocidas marcas Bucanero, Cristal, Mayabe y Cacique, de amplia circulación nacional.

Yordi Figueredo, representante supervisora de la turoperadora inglesa The Holiday Place, elogió la creación de la Ruta al posibilitar explotar un sector del mercado donde se une el turismo y la cultura, además de abrir el abanico de opciones para los visitantes.

Aseguró que la idea permite vincular de manera armónica los intereses turísticos de conocer la Isla y adentrarse en un arte tan milenario como la fabricación de la cerveza, un emblema de la oriental provincia cubana.

9 jul 2010

"495": Bien bebida en Holguín

Por Joaquín Fernández Moreno

Que no se asuste el amargor de la tradicional y camagüeyana “Tínima”, con su leyenda de fuerte y todo lo demás, ni la orgullosa y blanca palidez de nuestra “Mayabe” de siempre, porque sin anuncio, y apenas sin esperarla, hace sólo unas cuantas horas la “495” llegó desde Santiago y se coló en el mercado cervecero de Holguín, Ciudad cubana de los Parques.

Por acá resulta también una alegría inmensa que la villa de Santiago de Cuba, rebelde, heroica y permanentemente hospitalaria, arribe el 25 de julio a sus 495 años de fundada, y en estos días no hay callo en los pies, ni rodamiento de cintura que salga indemne de su tradicional Fiesta del Fuego, ni tambor que se salve después de su Desfile de la Serpiente, de su ser como son y seguirán siendo. De la Fiesta del Fuego; de su fiesta y de su fuego.

Con la “495”, en botellas de 350 mililitros, verdes o ambarinas, llegó al paladar de los holguineros con su color malteado, sin ser pesada, portadora de la imprescindible espuma, carente en otras de su tipo, con la dosis exacta de gas carbónico, sin rozar el molesto amargor de otras, como una especie de Morena del Caribe; no contraría el paladar, ni te hace echar de menos el encaje de la vida.

Con su histórico Ayuntamiento en portada y un máximo de 5,3 por ciento de alcohol, y valiéndose de los invariables agua, cebada malteada, azúcar y lúpulo, los trabajadores de la Cervecería Santiago de Cuba Hatuey, gestora de este producto alimenticio desde 1927, lograron para ocasión tan especial, una bienvenida bebida, un motivo específico para su brindis, tanto por los 495 años de su “Chago”, como por el ingenio de los diestros cerveceros que aportaron este regalo.

Bienvenida, agradecida y bien bebida en Holguín, en la plenitud de “Tu verano bonito”, la refrescante y apetitosa “495”.

25 jun 2010

Las cervezas de mi vida. Memorias de un cubano cervecero

Por Yordanis Ricardo Pupo

En este junio de calores insoportables nada se compara al placer de tomarse una espumante Bucanero Max –made in Cuba-. Las cervezas siempre han sido mi fuerte, lo reconozco, pero no podría ser diferente: nací en esta “isla donde a veces el año dura tantos meses…” y las temperaturas son tan altas que calmar la sed con una “laguer” bien fría es cosa normal.

A esas excusas se le podría sumar que a pocos kilómetros de mi casa se elaboran las mejores cervezas de Cuba, dígase Cristal, Bucanero o Mayabe, gracias a la calidad de las aguas de este territorio y de la experiencia acumulada durante años por nuestros maestros cerveceros.

Aun recuerdo la sensación que sentí la primera vez que probé una de estas bebidas –a inicios de los noventa en mi natal Banes-. Y aunque no encuentro en mi memoria la marca, creo que en la lata se veía una foto de Hatuey, un aborigen legendario que prefirió ir al infierno antes que encontrarse con los conquistadores españoles en el cielo.

Junto a las también cubanas Lagarto y Polar, fueron las cervezas locales las primeras que degusté –aun sin la edad necesaria para hacerlo-. Comenzaba así una década en que disfrutaría la Jever alemana, las mexicanas Tecate y Corona, la checa Budweiser, la americana Miller, Heineken de Holanda.

Sin saber cómo, crecí rodeado de personas tomadoras de cerveza y de cuanto liquido sobrepasara las 0.1 grados de alcohol. Conocí así otros sabores menos nobles para un clima como el nuestro: ginebra, whisky, vinos de varios tipos.

En la universidad nos hicimos adictos a la Bavaria 8.6, aunque seguíamos consumiendo más la santiaguera Hatuey, embotellada, con pocos grados y a buen precio. De visita en Madrid perdí el rumbo tras tomarme varias San Miguel –muy parecida a la Cristal-. La experiencia me sirvió también para probar Cruzcampo y Estrella Damm, catalana, pero de igual textura.

En este viaje etílico que ha sido mi vida, existen dos cervezas que, junto a las cubanas, algún día serán las culpables de la pérdida de mi hígado: Carlsberg y Tuborg. Ambas son danesas, y aunque la primera supera a la segunda en fama y producción internacional, no hay nada mejor que una Tuborg classic.

En ese país pude ver el proceso de producción de una de las marcas de la Carlsberg, y comprobé in situ el arte de este oficio que se transmite de generación en generación. Al final del recorrido por la cervecería bebí dos copas rebosantes de un oscuro líquido llamado Jacobsen, como el padre fundador de la bebida más famosa de Dinamarca.

La lista de cervezas que he tenido el placer de probar, podría ser aun más larga. A estas alturas sigo prefiriendo las de tipo “plisner” o claras, obtenidas de la cebada. Mi paladar nunca se ha acostumbrado a las más oscuras o las que se elaboran con trigo, como la alemana Franziskaner y la irlandesa Guinness.

En Barcelona, Sevilla, Praga, Copenhague, Viena, Budapest, Munich, Berlín… y en cada punto de la geografía de esta isla caribeña que habito, con etiquetas diferentes, sabores parecidos, suaves o fuertes, en latas, botellas, toneles, y hasta directamente de fábricas artesanales, ha estado presente la cerveza, formando parte inseparable de mi vida.

Por eso hoy, que el verano arremete contra la Ciudad cubana de los Parques, Holguín, me escapo de mis oficinas, y en cualquier bar o kiosco de esquina pido una Bucanero Max, bien fría, y mientras sale la inevitable espuma, pienso: ¡esto si es vida, mi hermano!

Nota: Todas las fotografías fueron tomadas en el Centro de Visitantes Carlsberg y Cervecería Jacobsen, Copenhague, Dinamarca, agosto de 2005.

7 jun 2010

Un mapa para una Ruta

Por Joaquín Fernández Moreno

Parecerá complicado, pero puede llegar a ser sencillo. No habrá que esperar a que arribe flotando, dentro de una botella como en tiempo de los piratas y desde altar mar, un mapa para encontrar una ruta. Que será, en definitiva, un sugerente recorrido por sitios históricos y culturales de la oriental provincia de Holguín, si primero los residentes nacionales y visitantes foráneos se agencian el escasísimo mapa de la Ruta cultural ‘’El arte de la cerveza”.

A partir del primer día de julio, según los promotores de la novedosa propuesta turística para recorrer la Ciudad cubana de los Parques, los aspirantes a dicha aventura deberán visitar determinada cantidad de sitios generadores de cultura, y a la vez, expendedores de cerveza en sus diferentes modalidades, con el propósito de promover el dominio de asuntos culturales e históricos del territorio, y el conocimiento acerca de la tradición y producción cervecera en Cuba, de quienes adquieran un ejemplar del susodicho y original mapa, cuya edición se ha previsto no supere los 500 ejemplares.

En el prometedor documento aparecerán, tanto los lugares de venta de la refrescante bebida, como las instituciones culturales que se sugieren visitar, por lo que los poseedores del mapa deben alistar sus neuronas, tanto para responder determinadas preguntas que les realicen en dichos sitios, como para llevarse el mapa, debidamente acuñado por representantes de la Asociación Culinaria de Cuba o los cantineros, y obtener la firma de los artistas que regularmente actúan en los lugares incluidos en la Ruta cultural ”El arte de la cerveza”. De los resultados de esas novedosas gestiones, dependerá pues, el correspondiente estampado de los cuños.

La acumulación de cierto número de firmas y cuños por quienes adquieran los mapas, tanto en moneda nacional como en divisas, favorecerá el otorgamiento de libre acceso a numerosas instalaciones y reproducciones de obras plásticas, por lo tanto, los aspirantes nacionales y extranjeros interesados en enrolarse en la Ruta cultural “El arte de la cerveza’’, en los meses de julio y agosto de este año, y aún después, tendrán necesariamente que visitar la ciudad de Holguín, en el siempre veraniego oriente cubano.

La punta del cordel de esta iniciativa se encuentra, pues, en la posesión del artístico mapa. Después, la incitación se ocupará del resto.

22 may 2010

Matar un burro a cervezas

Por Joaquín Fernández Moreno
Fotos: Edgar Batista
Se cuenta que en distintas países existen burros o chivos que en vida han sido adictos a beber cerveza. Sin rebuscar antecedentes ni árboles genealógicos, estas líneas las dedico al hábito, que generación tras generación, (ya va por la tercera), transmitió a su descendencia el famoso burro Pancho, criado a sus anchas en la elevación que ocupa el motel Mirador de Mayabe, en la oriental provincia cubana de Holguín.

No es por su inclinación a prenderse de una botella de bebida tan apetecible, de las cuales llegó a libar 48 en una jornada etílica, que alcanzó la fama, ni por sus correrías viriles tras las hembras cada vez que se aparecía la oportunidad, sino porque fue capaz, con su tenacidad de burro, de inculcar en los dos Panchitos que vendrían después, esa afición por saborear y dejar correr la espuma por la comisura de sus labios, amén de recibir, de manos de centenares de visitantes nacionales y foráneos, los refrescantes sorbos, acompañados por crujientes chicharrones de cerdo.

Trabajadores de hace 50 años, y los de ahora, acumulan con orgullo anécdotas de la vida y travesuras del Pancho original, y luego del hijo y su nieto actual, pues sin dudas este noble bebedor, con su goloso relevo, es símbolo del Mirador de Mayabe, de toda la provincia, y del acervo cultural del archipiélago cubano, y las fotos y vídeos tomados junto a su noble animalidad, rondan por miles todos los rincones del planeta.

Hace unos 20 años, al iniciarse las producciones de la holguinera cerveza Mayabe en la fábrica de igual nombre, en su etiqueta se enseñoreaba su imagen, al igual que en lo alto del tanque elevado para el agua de la industria; en jarras, ceniceros, y hasta en los doiles y el letrero lumínico de una taberna que inmortaliza su nombre.

Un testigo presencial me contó que el animal recorrió en esa ocasión a pie, más bien “a pata” cerca de ocho kilómetros, entre su ubicación habitual, hasta las instalaciones de la fábrica, pero se desconoce si en ese lugar y momento, después de tan extenso recorrido, llegó a empinar “el codo”, como lo hizo durante buena parte de su vida en el Mirador de Mayabe.

A la hora de concebir un Museo de la cerveza, con el fin de preservar para el futuro los trazos de un arte tan único como la obtención de esta bebida, habrá que recopilar, obligadamente, cuantas referencias materiales y documentales apoyen la idea, sin obviar el cuerpo embalsamado de Pancho a raíz de su desaparición, ya fuera por cirrosis hepática gracias al alcohol, o por razones naturales.

Por lo visto, tus seguidores genéticos, junto a nosotros mismos, no te defraudaremos. Si los burros ascienden al cielo, estés donde estés, que el espumoso espíritu de la cerveza acompañe e impulse tus andares y los nuestros, querido amigo.